miércoles, diciembre 22, 2010

El glamour de la tele...


Iba de camino al trabajo y como de costumbre tuve que atravesar una zona embarrada, al menos eso creía yo… Lo que no sospechaba es que no era barro, eran arenas movedizas.

Aunque pude sobrevivir mis zapatillas corrieron riesgo de muerte por sobredosis de barro, llegué al edificio donde trabajo de zapatillas para arriba como un apuesto guionista de humor, y de zapatillas para abajo como un yonkie de “Callajeros”.

Por suerte en este edificio hay muchos cuartos de baño, no tantos como en la casa de la Presley, pero casi casi… Mientras desconocidos entraban y salían del baño preguntándome “¿Qué te ha pasao?” yo les respondía con graciejo sin descuidar el limpiado de mis zapatillas en el lavabo con un glamuroso canuto de papel higiénico que las ha dejado como recién salidas de la fábrica, eso sí, de una fábrica en la que ha habido una inundación.

Al final he llegado a mi puesto de trabajo y al sentarme era como tener los pies en un charco, así que he ido a otro baño, el baño menos transitado del edificio, y ahí sí que parecía un yonkie de “Callejeros”, y es que descubrí que el secamanos no solo vale para secar manos.

Ahora y a pesar de todo este periplo todavía no tengo fiebre, ahora bien, no lo descarto, esto todavía sigue húmedo…

El video que os he dejado arriba es la parte no económica del premio del concurso “La vida no caduca”, un spot que se emitió en la televisión autonómica Asturiana.
Supongo que mañana como todos los años algo escribiré, y es que es mi cumpleaños, cumplo…

(Ahí lo dejo, en alto hasta al próximo post)